viernes, 26 de diciembre de 2014

De navidades y niños

Primero que nada feliz navidad! que belleza compartir tantas cosas lindas con los seres queridos, recuerdos de los que no están y esperanzas para los que vienen en camino.
Segundo y no menos importante la navidad y los niños, este año como es costumbre llegó el Niño Dios a mi casa (bueno a casa de la suegra) y trajo los acostumbrados regalos porque en realidad nos portamos muy bien aqui en casita.

Ahora vamos a la polémica qué decirle a los niños en navidades... ese tema que puede desatar las más oscuras y crueles pasiones, que si decirles "la verdad" que si inventarles una historia llena de "magia" para proteger la "inocencia", etc, etc.
Aqui les escribo mi posición madres y padres, porque realmente cada quien hace lo que puede y lo mejor que puede en la difícil tarea de ser padres... mi intención es que con cada cosa que leamos y veamos lo hagamos mejor, si mi experiencia te sirve felizmente puedes aplicarla.

Una mamá le ha dicho a su hijo toda y absolutamente toda la cruda realidad con el fin de que el niño no esté pidiendo nada fuera de su presupuesto, otros tantos lo dicen para hacerles rápido un trago amargo. Esto me parece algo soberbio y fíjense la palabra... SOBERBIA, en verdad... ¿no existe ninguna fuerza fuera de nuestro control que nos permite hacer cosas que parecen imposibles?, en verdad ¿creemos que todas las variables posibles las tenemos en nuestras manos? hasta el más ateo tiene algo en que cree, y los más religiosos también sea Karma, Virgen, Cristo, Dios Hindú que no me llega el nombre, Sai Baba, Buda y así. Todos creemos en algo porque existen hechos que escapan no solo a nuestra comprensión y lógica sino a nuestro "poder".
Y si es un "poder" bien entrecomillado, bien dudoso y bien limitado en mi experiencia.
Existe (en mi opinión bien personal) una energía (para hacerlo lo más genérico posible) que controla o propicia ciertos hechos y evita otros, por ejemplo, esa madre tiene un hijo gracias a esa energía, si la misma que ahora no existe porque no le trae regalos al niño... extraño, cierto?.

¨Por otro lado están los padres que han contado a sus hijos una historia de un niño en pañales de algodón que viaja en un pesebre calentado por el aliento de una mula, un buey y unas ovejas que además pasea por todas las casas dejando una estela de luz, escarcha y regalos... cuyos padres también viajan con él y mágicamente dejan regalos en cada pesebre que encuentran... una historia muy bonita pero que a la larga trae sus problemas, que va a pasar cuando el niño no vea la escarcha ni las luces ni nada de eso sino que vea dos sombras en la oscuridad colocando cosas... y pues vamos a estar claras con esa historia hasta yo en mi curiosidad quiero ir a pasar la noche en esa casa pero no se como lidiar con la decepción que sufrirá ese niño.

No me malinterpreten, la magia existe y es más cercana de lo que podemos pensar, magia es lo que hacemos muchas mamás para tener tiempo y energía para todo y no morir de sobreagotamiento, aguantando dolencias, enfermedades y demás. Magia es lo que hacen muchos padres y madres que trabajan para tener un presupuesto que no solamente alcance para lo usual sino para los gastos navideños y como no para esos regalos que queremos darle a quien queremos tanto.

Muchas de nosotras no solo decimos un "Gracias a Dios" "Gracias a La Virgen" "Dios te Bendiga" y un "gracias" que sale del corazón sino que hasta hemos sido testigos de que existe esa energía valga la equivalencia, yo le tengo una fé al ángel de la guarda de mis hijos que ni te cuento... ese ser trabaja a toda hora todos los días, es el que los hace llorar de noche incluso dormidos si se les sube la temperatura y me facilita muchas cosas... o es el que me agudizó el sentido del oido y hace que al menor quejido yo esté alerta... no lo sé, algunos le dicen instinto maternal, pero lo he visto también en algunos padres y en mujeres sin hijos así que pues llamémosle energía otra vez, o algo más lógico AMOR.

Esa misma magia, energía o amor es la que te permite adquirir o crear un regalo para tu hijo en navidad, los niños son muy inteligentes y en algún momento sacarán la cuenta de cuantas chimeneas recorre el viejito simpático y panzón por noche, en ese momento algo no les va a cuadrar y harán la pregunta... Existe?

Mi respuesta es que sí existe y está en cada uno de nosotros, está en el que se disfraza para arrancarle sonrisas y darle algo de alegría a todos, incluyendo los menos afortunados, existe en ese esfuerzo extra que dimos para construir la navidad que tenemos, existe en el entusiasmo de compartir, en el estar vivos y juntos

Existe en mi cada vez que compro un regalo no solo para mis hijos, sino también para los que puedo, está en aquellos que le regalan algo a mis niños, aunque sea un tiempo de juegos en una piscina inflable, un globo o un pedacito de chocolate que seamos sinceros, es un excelente regalo!

Esta navidad mis niños han hecho de "niños Jesús" y han ayudado a escoger y empacar algunos regalos para otros niños, empezando por los primos y extendiendose a más niños y adultos... que siendo honestos en esta situación tan difícil en mi país, el hecho de que ellos existan, sonrían y logren hacernos creer en las cosas lindas de la vida es suficientemente milagroso así que aunque no lo entiendan ellos son los "Niños Jesus" que han llevado alegría a varias familias ya :-D. Imposible decirles que la magia navideña y las buenas vibras no existen...

Feliz navidad y que tengan un hermoso año nuevo.

lunes, 5 de mayo de 2014

Gritar o no Gritar he allí el dilema

He decidido escribir esto más que todo para una reflexión, porque seamos sinceros, el día a día de ser mamá te puede dejar fácilmente cansada, te conviertes en mamá agotada y cuando miras a otras mamás piensas que lo difícil solo te pasa a ti, que las demás mamás tienen esas "ventajas" de tener un niño que si hace tal o cual cosa y en mi caso, cuando ya me carcomía de la inconformidad justo en ese entonces escuché un ángel (bueno, venía en traje de mamá quejumbrosa, pero cuenta igual no? ;-). ) diciéndome lo hermosa que debía ser mi vida porque jamás me escuchaban gritar. Y yo me quedé boquiabierta, pensando...
Esta madre no me oye gritar, porque yo no grito, porque una vez lo intenté y quedé ronca por días y blah blah mi cerebro empezó a encontrar mil y una excusas por las que no grito, pensando en mi maravillosa paciencia, mi propia filosofía de que a mi no me gritaban por tanto no tengo derecho a gritar y al final, terminé escuchándola, sus razones para gritar, lo que había intentado para no hacerlo y me dí cuenta que no es un problema de esfuerzo.
  La mayoría de las madres van por la vida intentando no gritar pero si que es difícil, en mi caso levantar la voz enseguida me pasa factura en mi garganta, si esto no fuera así, habría salido de muchas situaciones más rápido, pero no sé si mejor.
 Una de las cosas que he notado de los niños es que se acostumbran a su entorno, así que para causar el mismo impacto tendremos que empezar a gritar más y más fuerte, más y mas seguido, siendo así que el niño nos ignore hasta que estemos en los decibeles que a él le "suenen" importantes. Y así también es cierto que es algo de mucho tiempo de trabajo, no se logra cambiar un hábito de un día para otro y que tengo muy buena materia prima, mis niños.
Es cuestión de escuchar, de intentar otra cosa, de llegar al punto en que vas a gritar y recuerdas las razones por las que no lo haces (el picor en la garganta que me queda después es suficiente motivo y bueno si, también porque no es agradable para nadie), nadie niega lo efectivo que es... por eso muchos padres recurren al grito como "ultimo" recurso, pero terminan gritando casi todos los dias. Es difícil, sin embargo es posible, y es mucho más fácil a la larga tener la comunicación que muchos queremos con nuestros hijos.
La invitación es a conversar sin gritar y a intentar mucho más de lo que intentas, con la convicción de que si es posible hacerlo, de que traerá muchos beneficios y de que estarán con un mejor ambiente en casa.
Yo por mi parte tengo una motivación extra, que quiero tener voz para hablarle a mis nietos :-S Besos.